Dengue y enfermedades climáticas
El riesgo sanitario ligado al clima y al agua
El dengue (y otras arbovirosis como chikungunya y zika) es una amenaza sensible al clima y estrechamente ligada a las otras: el calor de los años El Niño y el agua estancada que dejan las lluvias y las inundaciones multiplican los criaderos del mosquito Aedes aegypti. Es un desastre recurrente y socialmente construido: golpea cada verano y con más fuerza donde falta saneamiento.
Epidemiología en Paraguay
La epidemia 2023-2024 fue la mayor reciente: cerró con más de 101.602 casos y 132 fallecidos en 44 semanas, con 43 % de hospitalizados pediátricos y predominio del serotipo DENV-2 oficial (Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social (MSPBS), 2024). La magnitud se ve en las notificaciones anuales de la DGVS: 74.054 en 2023 y un pico de 297.059 en 2024, frente a 31.647 en 2025 y 6.135 hasta la SE 13 de 2026 oficial (Dirección General de Vigilancia de la Salud (DGVS-MSPBS), 2026a).
- Estacionalidad: los picos van de fin de un año a las primeras semanas del siguiente (verano).
- Geografía: el riesgo se concentra en el eje metropolitano —Central y Asunción— (San Lorenzo, Limpio, Luque; barrios asuncenos como Trinidad, Tacumbú, Mburicaó) oficial (Dirección General de Vigilancia de la Salud (DGVS-MSPBS), 2026a).
- Serotipos y riesgo futuro: en 2025 reapareció el DENV-3 tras ~9 años de ausencia; como buena parte de la población no tiene inmunidad frente a él, es un factor de riesgo de brote oficial (Dirección General de Vigilancia de la Salud (DGVS-MSPBS), 2025).
- No solo dengue: en 2022-2023 Paraguay sufrió la mayor epidemia de chikungunya de su historia (81.037 casos, 52 muertes), también concentrada en Central y Asunción académico (Torales et al., 2023).
Vínculo con el clima, la inundación y el ENOS
El calor y la humedad favorecen al vector. Un estudio de Asunción halló que la temperatura es un factor determinante de los casos, con un punto de quiebre en torno a los 21,3 °C de mínima académico (Gómez et al., 2022). A escala regional, la fase El Niño se asocia a mayor infestación de Aedes aegypti (Lorenz, Camila and others, 2024), y el riesgo global de dengue crece con la amplitud del ENOS (Nature Communications, 2025). La propia OPS atribuyó el récord de dengue en las Américas de 2024 —en el que Paraguay fue el segundo país más afectado— a “el aumento de las temperaturas, los eventos climáticos extremos y el fenómeno de El Niño” oficial (Organización Panamericana de la Salud (OPS/PAHO), 2024).
El eslabón con la inundación es el agua estancada: los recipientes y charcos que dejan las lluvias y las crecidas se vuelven criaderos. Es el nexo que conecta la amenaza hidrometeorológica con la salud pública —por eso la fase de recuperación tras una inundación debe incluir el control vectorial—.
Sin fuente que lo cuantifique directamente en Paraguay: la relación causal “inundación fluvial del río → brote de dengue” con números; y el desglose de mortalidad por grupo de edad de la epidemia 2023-2024.
Respuesta y control
- Vacuna: Paraguay introdujo la vacuna Qdenga (TAK-003, Takeda) en noviembre de 2025 (primera fase con 72.200 dosis en niñez de 6 a 8 años), ampliada en 2026 a personas de 6 a 39 años oficial (ABC Color, 2026; MSPBS — Programa Ampliado de Inmunizaciones (PAI), 2025).
- Marco de emergencia: existe antecedente legal —la Ley N.º 6502/2020 declaró emergencia sanitaria nacional por 90 días ante la epidemia 2019-2020 oficial (Congreso de la Nación Paraguaya, 2020)—.
- Vigilancia y control: eliminación de criaderos (mingas ambientales), fumigación focal y vigilancia de hospitalizados y mortalidad, con coordinación intersectorial (MSPBS, SEN, SENASA) y apoyo de OPS y UNICEF.
Recomendaciones
Las medidas (eliminación de criaderos antes del verano, vacunación, vigilancia y atención oportuna) se articulan con la respuesta a inundaciones —la recuperación posinundación debe incluir el control vectorial— dentro del marco de recomendaciones.